jueves, 28 de agosto de 2008

El soplo de la vida...


La muerte siempre será un misterio para mi.

No importa como lo mire, que tanto lo analice, que tanto le busque la vuelta, siempre será un misterio ver como en un segundo, ese soplo mágico que nos diferencia de ser materia inerte a jubilo latente, se esfuma. Papá partió finalmente esta tarde, sin aviso y sin propuesta. Se le quedó en las manos a la recia Emilia, a quien tanto llamaba porque decía que ella era la única que tenía las fuerzas para "emburujarse" con el. Ella, aun tiene en su mirada el dolor del recuerdo de la lengua mordida que dejó atrapada la frase del ultimo adiós, de aquella quizás ultima celebre palabra que recordaríamos por siempre, pero que nunca llegó a salir de sus labios... Atrás quedó todo lo que se puede decir de todas las cosas que se dicen en estos momentos. El abrazo de los vecinos y allegados, el apretón silencioso del amigo que sabe que no necesita de frases rebuscadas para saber que sabemos que nuestro dolor es el suyo, la ansiedad de pensar que siempre pudimos dar mas, hacer mas, luchar otro poquito...
Aquí, escribiendo estas palabras, no puedo dejar de pensar en la horrible imagen de como poco a poco los gusanos ya están haciendo de su cuerpo un festín, o viéndome en la ansiedad de aquel cajón vacío, oscuro y frío tratando de salir... en mi eterna claustrofobia, absurdamente, pienso en ello. No me digan que estoy loca, no puedo evitar pensarlo. Y aunque se, racionalmente se, que hace rato que aquel recipiente vacío que ahora es comida de otros no es mi papá, no puedo evitar pensar en la profanación de su templo...
Como puedo estar segura que su alma ya no reconoce el dolor cuando lo vi sufrir tanto? como puedo estar segura que su corazón es libre ahora cuando lo vi llorar como un niño asustado y agarrar mi mano en esas noches de larga vela, como quien busca consuelo y salvación en mi... en mi, que soy quizás la que mas salvación necesita de todos...
Escuchando al pastor de su iglesia hablar, hablaba de la fe y no se que otra cosa... bueno, pensaré en ello como el único consuelo que tengo de que su alma no se haya perdido y encuentre la luz a que todos aspiramos llegar...
Una cosa, Homero no ha vuelto a ladrar en la tarde... no mas. Un abrazo en la distancia "momia", porque se que algún día nos volveremos a ver.

2 comentarios:

Majarete dijo...

Joselyn, lamento mucho esa perdida.
Fisicamente el ya no está, pero están sus recuerdos, sus vivencias y le lazo consaguíneo.

El camino de la muerte, todavia no ha existido nadie que no lo haya transitado. Conformidad, Joselyn.

Joanpe dijo...

Esta muy bien el enfoque que realiza sobre el ser y estar