Hoy el mundo cristiano celebra el nacimiento de Jesús .. hoy todos se llenan de una especie de esperanza de que las cosas pueden ser mejores, que todo puede cambiar para bien... cada uno de nosotros tiene una agenda personal en la que somos el protagonista de nuestra propia película, como dice Joel Reyes...
Hoy me he llenado de todos los buenos deseos del mundo y he querido ser multimillonaria y llegar a cada casa de mi pobre país con un ramito de esperanza.. he sentido en mi corazón el dolor de los miles de niños que deambulan por las calles del mundo, con hambre, con frío .. hoy he querido también tener ese destello de ilusión en el corazón de que las cosas van a ser mejor, algún día.
Hoy me doy cuenta que mi corazón no ha sanado. Que sigo triste. Que mi dolor se ha adueñado de mi corazón y lo ha llenado de amargura... que la brecha entre mi esposo y yo se está agrandando y lo peor es que no quiero cerrarla... que no voy a dar un paso a favor de que se arregle... que me cansé de esperar lo que no va a pasar... que ahora debo girar y regresar... dejar que todo termine y entender que hasta aquí llegó... que no fui buena en hacer lo que tenía que hacer y por eso fracasé en todo... en todo... fracasé en mi hogar, en mis negocios, en concluir mi carrera, en perder peso, en cuidar de mi madre, en proveer para mis hijos, en todo... en todo...
Este es el triste resultado de mis años.
Esto es todo lo que voy a decir.
Esto es todo porque no hay nada mas que hacer.
Yo, nada mas tengo para dar... no me queda nada.
Creía que daba algo... era mentira.
Creía que era amada o valorada, no es así...
El mundo, la vida, es mas cruel de lo que jamas podamos llegar a imaginar... la vida no es ni remotamente lo que creemos, lo que pensamos.
Cada quien, ha de vivirla como entienda... a final de cuentas, no a todos nos va igual.
En esta lotería de la vida, unos ganan, otros pierden..
En mi caso, nunca he ganado y creo que no ganaría, ni haciendo trampa...
Aquí es donde Dios ha de llegar a redimir los corazones... a sanar a corazones como el mio... a buscar dentro de mi ser esa chispita que me enciende y hacer que prenda... Solo espero tener la vida suficiente para aguantar hasta que eso pase, porque siento que cada minuto me voy apagando lentamente... muy despacio... como un batería que se agota...
martes, 25 de diciembre de 2012
viernes, 14 de septiembre de 2012
Buscando respuestas...
Recientemente mi vida como la conocía dio un giro brusco.
Todas las cosas cambiaron.
Mi situación económica, mi salud, mi negocio casi se va a la quiebra (si no es que está ya), etc., pero dentro de todo esto, el punto que remató mi existencia fue comprobar lo que ya sospechaba, la infidelidad de mi esposo...
Siempre tuve mis dudas de como reaccionaría frente a una situación así después de veintitantos años de matrimonio y de todo lo que hemos pasado juntos. En principió sentí que era la estocada final que me hacia falta para desplomarme.
Mis amigos casi todos al unísono buscaron mil y una manera de justificar el hecho de parte de el. Que si el también tiene presión, que si yo controlo mucho, que si yo no soy la única mujer en el mundo a la que le han pegado los cuernos, que si eso no es nada del otro mundo, que si yo voy a perder mi matrimonio por eso y un montón de vainas mas...
Todos estaban de acuerdo que yo debía sentirme muy mal pero que no era el fin del mundo y que ya pasaría.
Unos hasta me sugirieron que buscara de Dios porque todo lo que me estaba pasando era la manera de Dios de decirme que le hiciera caso y que hasta que no perdiera todo lo que hasta ahora consideraba mi mundo no iba a voltear mi cara al creador y por eso, tenia que pasarme que la única persona en la que confiara me traicionara...
Sinceramente, de todas estas noches que he pasado entre lagrimas, rabia, pena de mi, autocompasión, y hasta borracheras solo hasta hoy lo pude entender cuando le dije a un amigo que me aconsejaba sobre el asunto... "puedo perdonar a mi esposo quizás... lo que no estoy segura es si pueda perdonar a mi compañero" le dije... y nadie, absolutamente nadie, ha comprendido lo que quiero decir.
Emilio ha sido mi esposo por años. Hemos enfrentando al mundo juntos. A los que no estaban de acuerdo en principio con nuestro matrimonio, incluso nuestras propias familias. A la situación económica que es acojonantemente agobiante en mi país. Al paso de los años. A todo... aun así, hemos estado ahí al pie del cañón uno al lado del otro. En mis crisis, ahí estaba el... en las suyas, ahí estaba yo. En todo... en casi todo...
Que pasó? no lo se.
Que hice mal? no lo se.
Donde fallé? no lo se.
Que me faltó? no lo se.
Que me sobró? menos lo se.
Solo se que ahora me cuesta dormir.
Me cuesta amanecer también.
Me cuesta seguir.
Deambulo por la calle y por mi mente.
Quiero poner fin a esto y me pesan los hijos.
Me pesa ver como puede afectar esto a mi hija y su relación futura con el sexo opuesto.
Que tema creer.
Que tema confiar.
No quiero que mis hijos lo sepan.
Aun así, a pesar de todos los "perdóname" mi corazón no lo siente.
Y me siento mal porque es de cristianos perdonar para ser perdonados.
Pero me duele.
Nunca me sentí tan herida en mi orgullo propio, en mi seguridad, en mi sexualidad, en mi autoestima, en todo...
Estamos dizque "trabajando" la relación nuevamente a ver que pasa porque el "sagrado matrimonio" hay que mantenerlo y porque una ruptura entre nosotros va mas allá de nosotros.
Sinceramente, si alguien me pide mi opinión desearía agarrar un vuelo al lugar mas lejano que mis energías y el dinero me pueda llevar y poner distancia... aun con el corazón partido en dos, porque negar que lo amo todavía sería estúpido e hipócrita.
En algún momento, entiendo, espero, que pasará...
Bueno, este no es ese momento.
Estoy de duelo amigos.
Lloro mi amor traicionado.
Lloro mi corazón roto.
Lloro la estupidez de creer que sí, que existían hombre fieles.
Lloro la incertidumbre de no saber que va a pasar con mi vida a partir de aquí...
Porque sinceramente, no se que hacer... no lo se... no lo se...
Todas las cosas cambiaron.
Mi situación económica, mi salud, mi negocio casi se va a la quiebra (si no es que está ya), etc., pero dentro de todo esto, el punto que remató mi existencia fue comprobar lo que ya sospechaba, la infidelidad de mi esposo...
Siempre tuve mis dudas de como reaccionaría frente a una situación así después de veintitantos años de matrimonio y de todo lo que hemos pasado juntos. En principió sentí que era la estocada final que me hacia falta para desplomarme.
Mis amigos casi todos al unísono buscaron mil y una manera de justificar el hecho de parte de el. Que si el también tiene presión, que si yo controlo mucho, que si yo no soy la única mujer en el mundo a la que le han pegado los cuernos, que si eso no es nada del otro mundo, que si yo voy a perder mi matrimonio por eso y un montón de vainas mas...
Todos estaban de acuerdo que yo debía sentirme muy mal pero que no era el fin del mundo y que ya pasaría.
Unos hasta me sugirieron que buscara de Dios porque todo lo que me estaba pasando era la manera de Dios de decirme que le hiciera caso y que hasta que no perdiera todo lo que hasta ahora consideraba mi mundo no iba a voltear mi cara al creador y por eso, tenia que pasarme que la única persona en la que confiara me traicionara...
Sinceramente, de todas estas noches que he pasado entre lagrimas, rabia, pena de mi, autocompasión, y hasta borracheras solo hasta hoy lo pude entender cuando le dije a un amigo que me aconsejaba sobre el asunto... "puedo perdonar a mi esposo quizás... lo que no estoy segura es si pueda perdonar a mi compañero" le dije... y nadie, absolutamente nadie, ha comprendido lo que quiero decir.
Emilio ha sido mi esposo por años. Hemos enfrentando al mundo juntos. A los que no estaban de acuerdo en principio con nuestro matrimonio, incluso nuestras propias familias. A la situación económica que es acojonantemente agobiante en mi país. Al paso de los años. A todo... aun así, hemos estado ahí al pie del cañón uno al lado del otro. En mis crisis, ahí estaba el... en las suyas, ahí estaba yo. En todo... en casi todo...
Que pasó? no lo se.
Que hice mal? no lo se.
Donde fallé? no lo se.
Que me faltó? no lo se.
Que me sobró? menos lo se.
Solo se que ahora me cuesta dormir.
Me cuesta amanecer también.
Me cuesta seguir.
Deambulo por la calle y por mi mente.
Quiero poner fin a esto y me pesan los hijos.
Me pesa ver como puede afectar esto a mi hija y su relación futura con el sexo opuesto.
Que tema creer.
Que tema confiar.
No quiero que mis hijos lo sepan.
Aun así, a pesar de todos los "perdóname" mi corazón no lo siente.
Y me siento mal porque es de cristianos perdonar para ser perdonados.
Pero me duele.
Nunca me sentí tan herida en mi orgullo propio, en mi seguridad, en mi sexualidad, en mi autoestima, en todo...
Estamos dizque "trabajando" la relación nuevamente a ver que pasa porque el "sagrado matrimonio" hay que mantenerlo y porque una ruptura entre nosotros va mas allá de nosotros.
Sinceramente, si alguien me pide mi opinión desearía agarrar un vuelo al lugar mas lejano que mis energías y el dinero me pueda llevar y poner distancia... aun con el corazón partido en dos, porque negar que lo amo todavía sería estúpido e hipócrita.
En algún momento, entiendo, espero, que pasará...
Bueno, este no es ese momento.
Estoy de duelo amigos.
Lloro mi amor traicionado.
Lloro mi corazón roto.
Lloro la estupidez de creer que sí, que existían hombre fieles.
Lloro la incertidumbre de no saber que va a pasar con mi vida a partir de aquí...
Porque sinceramente, no se que hacer... no lo se... no lo se...
lunes, 10 de septiembre de 2012
No tengo ganas de escribir...
No tengo ganas de escribir y tengo ganas de decirlo todo...
Necesito el desahogo, más aun, siento que NADIE me puede entender, ni oír, ni nada... Bueno, quizás estoy esperando ese alguien que me va a decir lo que YO QUIERO ESCUCHAR, no lo que realmente es. Me creo con la verdad y me siento en la mas absoluta soledad. Me siento abandonada, sola, triste... estoy cayendo en una depresión como jamas pensé que pasaría... me creí por tanto tiempo la princesa de un cuento que solo funcionada en mi cabeza... no en la realidad.
y ahora que?
Adonde va el camino?
Adonde me lleva mi próxima ruta?
Mientras lloro, espero por el tren que me ha de llevar... o tal vez me tenga que ir a pies... quien sabe? ya me da igual, seguir o parar, quedarme o zarpar...
Todo me da igual...
Bueno, todo menos mis hijos...
Has de mi tu voluntad creador.. ni mas ni menos!
Necesito el desahogo, más aun, siento que NADIE me puede entender, ni oír, ni nada... Bueno, quizás estoy esperando ese alguien que me va a decir lo que YO QUIERO ESCUCHAR, no lo que realmente es. Me creo con la verdad y me siento en la mas absoluta soledad. Me siento abandonada, sola, triste... estoy cayendo en una depresión como jamas pensé que pasaría... me creí por tanto tiempo la princesa de un cuento que solo funcionada en mi cabeza... no en la realidad.
y ahora que?
Adonde va el camino?
Adonde me lleva mi próxima ruta?
Mientras lloro, espero por el tren que me ha de llevar... o tal vez me tenga que ir a pies... quien sabe? ya me da igual, seguir o parar, quedarme o zarpar...
Todo me da igual...
Bueno, todo menos mis hijos...
Has de mi tu voluntad creador.. ni mas ni menos!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)